Activistas lanzaron pintura roja en la famosa Plaza de España en Roma, en la escalinata de la Trinità dei Monti, para denunciar la violencia contra las mujeres afirmando que representaba la sangre de las víctimas.
Seis activistas del grupo italiano “Bruciamo Tutto” (Quememos Todo) fueron detenidos por la policía tras esta manifestación en la que, según dijeron, utilizaron pintura para niños, por lo tanto lavable.
Exhibieron hojas de papel enumerando a las recientes víctimas de violencia contra las mujeres.
La escalinata, diseñada por el arquitecto Francesco de Sanctis entre 1723 y 1726 y dominada por la iglesia de la Trinità dei Monti, es uno de los monumentos más emblemáticos de la capital italiana.
Los manifestantes, a menudo activistas climáticos, están apuntando cada vez más a sitios culturales en sus campañas para obtener mayor publicidad.
El gobierno de la primera ministra italiana Giorgia Meloni reforzó las sanciones contra las personas que dañen monumentos y sitios culturales.



