La diputada Ingrid Jeny Calderón Domínguez presentó al Pleno una iniciativa que busca reformar el Artículo 48 de la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado, con la finalidad de establecer la obligación de autoridades estatales y municipales, en el ámbito de sus competencias y con base en la disponibilidad presupuestal, de difundir de manera impresa o digital, material didáctico, como guías y manuales, relativo al respeto, garantía, protección y promoción de los derechos de niñas, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
Durante su intervención en la decimoctava sesión ordinaria, última del Segundo Periodo Ordinario de Sesiones del Segundo Año de Labores, la legisladora dijo que el Estado tiene la obligación de garantizar el pleno ejercicio, respeto, protección y promoción de los derechos de niñas, niños y adolescentes, especialmente de aquellos que pertenecen a grupos en situación de vulnerabilidad, “como ejemplo: los niños, niñas y adolescentes con trastornos del espectro autista”.
Al justificar su propuesta, Calderón Domínguez subrayó que en Veracruz aún persisten brechas significativas en el acceso a la información, herramientas y apoyos que permitan a las familias, comunidades e instituciones acompañar adecuadamente a niñas, niños y adolescentes que enfrentan condiciones de riesgo, exclusión o desventaja social.
Indicó que la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes establece las bases para la creación de políticas, programas y acciones orientadas a la protección integral, “sin embargo, resulta necesario fortalecer dicho marco normativo para asegurar que las autoridades estatales y municipales desarrollen y difundan materiales y herramientas que permitan una atención más efectiva, especialmente en zonas rurales y comunidades con menor acceso a recursos digitales o institucionales”, aseveró.
Previamente, la diputada detalló que el Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una alteración del neurodesarrollo que afecta la comunicación, el lenguaje, la capacidad de interacción socio comunicativa, entre otros aspectos de la vida del ser humano.
Añadió que esa condición persiste en la adolescencia y la vida adulta y tiene una prevalencia significativa, con una mediana mundial estimada en uno de cada 160 niñas y niños. “Los efectos de este desarrollo neurológico atípico limitan gravemente el funcionamiento diario y representan un serio obstáculo para el rendimiento educativo y social de las personas con trastornos del espectro autista”.
Finalmente, externó que la Ley General en la materia dispone en sus artículos 10, 14 y 15 que las personas con la condición del TEA deben recibir el apoyo y protección del estado mexicano, así como una educación basada en criterios de integración e inclusión, tomando en cuenta sus capacidades y potencialidades, mediante evaluaciones pedagógicas, a fin de fortalecer la posibilidad de una vida independiente.
A la iniciativa, turnada para su análisis a las Comisiones Permanentes Unidas de Derechos de la Niñez, la Adolescencia y la Familia, y de Educación y Cultura, se adhirieron los Grupos Legislativos de Morena y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), así como las diputadas Elizabeth Morales García y María Elena Córdova Molina y el diputado Héctor Yunes Landa.



